La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por un aumento de la grasa corporal. En su desarrollo actúan múltiples factores intrínsecos (genéticos, biológicos, hormonales, metabólicos, psicológicos, etc.) y extrínsecos (ambientales, sociales, culturales, económicos, etc.). Por tanto, no debe reducirse a un problema de equilibrio energético (ingesta-gasto) ni focalizar toda la responsabilidad en el individuo, dado que muchos factores escapan al control individual.