La homeostasis glucémica en el individuo sano es el resultado de un conjunto de mecanismos que mantienen estables los niveles de glucosa en sangre a lo largo del día. Este equilibrio se consigue gracias a la coordinación entre distintos órganos —como el intestino, el páncreas, el hígado, el músculo y el riñón— y a la acción de hormonas como la insulina y el glucagón. El material explica de forma visual y sencilla cómo la glucosa entra en el organismo tras las comidas, cómo se distribuye, se utiliza como fuente de energía o se almacena, y cómo el cuerpo regula estos procesos para evitar tanto descensos como elevaciones excesivas.
A través de ejemplos prácticos y gráficos, el manual también describe qué ocurre después de comer, qué cambios se producen durante el ayuno y por qué en condiciones normales no aparece glucosa en la orina. Además, se muestran los rangos habituales de glucosa en personas sin diabetes y el uso de sensores de monitorización continua con fines educativos. En conjunto, esta infografía ofrece una visión clara y accesible para el paciente sobre el funcionamiento del metabolismo de la glucosa y la importancia de mantener su equilibrio para preservar la salud.