Se considera hiperglucemia en el hospital cuando la glucosa en sangre se mantiene superior a 140 mg/dl en ayunas o antes de las comidas, ya sea en una persona con diabetes mellitus conocida previamente o no.
La hiperglucemia en el hospital puede presentarse en personas que ya saben que tienen diabetes, pero también pueden presentarla individuos sin diagnóstico previo de diabetes. En estos últimos casos, la hiperglucemia puede reflejar una diabetes que ya existía, pero no era conocida, mientras que en otros la hiperglucemia es transitoria debido a factores como el estrés por enfermedad, cirugía, uso de glucocorticoides o alimentación artificial. Una prueba de hemoglobina glucosilada (HbA1c) realizada al ingresar puede ayudar a confirmar si la persona tiene diabetes no diagnosticada previamente.