La cirugía hipofisaria se realiza para tratar problemas en la glándula pituitaria (también llamada hipófisis), una pequeña estructura en la base del cerebro que regula hormonas esenciales para funciones como el crecimiento, el metabolismo y la reproducción. La mayoría de las cirugías se hacen para extirpar tumores hipofisarios (adenomas, también llamados tumores neuroendocrinos hipofisarios), que suelen ser benignos o, en raros casos, malignos. Estos tumores pueden causar síntomas por compresión de estructuras cercanas (dolor de cabeza, alteraciones en la visión lateral…) o por alteraciones hormonales (por exceso o déficit de las hormonas que se producen en la hipófisis).