Los hombres los toman sobre todo para mejorar su rendimiento deportivo; las mujeres, las mayores consumidoras, para mejorar la calidad de vida o paliar síntomas en etapas concretas como la menopausia. Pero mientras sobre la creatina hay décadas de investigación, los productos en mujeres no siempre se estudian.
Texto LEYRE MORENO Fotos ANTÁRTICA.