La afectación de la hipófisis puede generar trastornos de origen genético que tienen que ver con el exceso de una o varias hormonas por sobreproducción, como ocurre en los adenomas hipofisiarios (AH), o que las células se lesionen y produzcan insuficientes causando, por ejemplo, hipopitultarismo congénito.
La clínica del paciente dependerá de las hormonas que se vean afectadas