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Blog / Diabetes

Telemedicina y la pandemia de COVID-19, lecciones para el futuro

04 de mayo de 2020

Se presenta el artículo “Telemedicina y Pandemia de COVID-19, Lecciones para el Futuro”, publicado on line en abril de 2020 en la revista TELEMEDICINE and e-HEALTH, por el Dr.RashidBashsher et al. de la Universidad de Michigan, Michigan USA.

El dilema actual, al que se enfrentan los sistemas sanitarios de todo el mundo, es cómo mantener la capacidad de ofrecer servicio no sólo a los afectados por COVID-19, sino también al resto de pacientes, a la vez que se protege a los profesionales sanitarios. No es sorprendente que en todo el mundo se haya recurrido a la telemedicina para ofrecer atención mientras que los pacientes permanecen en sus domicilios. La conversión masiva a la telemedicina ha demostrado que es una herramienta útil y efectiva para el denominado “distanciamiento social”.

Esta situación actual contrasta con el largo historial de una lenta incorporación, a pesar de la experiencia adquirida y de los estudios existentes. Sería una tremenda cortedad de miras considerar la telemedicina como algo limitado al manejo de la actual crisis. Con la pandemia de COVID-19 ha quedado claro que:


1. Una proporción considerable de pacientes externos pueden ser manejados de manera eficaz desde la distancia, o dicho de otro modo, pacientes que no están en situación de urgencia pueden ser seleccionados para atención a través de telemedicina sin compromiso de su salud ni de la calidad de la atención.
2. La infraestructura necesaria para la conectividad es muy accesible para ambas partes implicadas, fundamentalmente a través de teléfonos móviles. La mayoría de los sistemas sanitarios tienen historia clínica electrónica, asegurando con ello la continuidad asistencial de sus pacientes.
3. La logística necesaria se puede desarrollar con rapidez, incluyendo el necesario entrenamiento, el personal y el flujo de trabajo, con una mínima transformación.
4. La resistencia a aceptar esta modalidad de trabajo será mínima dado que protege a sanitarios y a pacientes.
5. Los gobiernos han relajado las restricciones regulatorias para la utilización de la telemedicina, los problemas de confidencialidad y para el reembolso económico. 

Tenemos que encontrar la fórmula que permita una práctica de la medicina interestatal responsable, respete la legislación existente y evite los abusos y el fraude. Es el momento de mantenerse alerta para ofrecer una atención sanitaria segura y eficaz. En el uso de la telemedicina hay que vigilar especialmente:

• Los clínicos deben respetar las normas, protocolos y los mecanismos que aseguren la calidad de la institución en la que trabajen, incluyendo la rápida comunicación de incidencias, documentación pertinente y seguimiento.
• A excepción de la exploración física, la calidad asistencias debe ser la misma que la de la atención presencial; el proceso asistencia no debe ser recortado en ningún sentido que pueda comprometer la seguridad del paciente.
• Los médicos y resto de personal deben tener la misma acreditación que en la asistencia presencial.
• Las organizaciones sanitarias deben evitar crear estructuras paralelas para telemedicina, a excepción de las funciones centralizadas necesarias tales como formación, adquisición de infraestructura, mantenimiento y ayuda. La telemedicina debe formar parte de la práctica rutinaria, en donde los pacientes sean atendidos de forma presencial o a distancia, según esté indicado por los departamentos clínicos.

El elevado número de usuarios actuales de la telemedicina permite realizar un análisis estadístico robusto, se puede usar como un experimento natural con mediciones previas y posteriores, pero sin aleatorización.

Debemos estar a la altura de las circunstancias y no quedarnos paralizados por la ansiedad reinante ante la rápida propagación de COVID-19. Mientras que la telemedicina ha sido acogida como elemento necesario para mantener el sistema sanitario, los gestores aún no se han visto totalmente cómo obtener el beneficio de su potencial en momentos de normalidad.

El rápido desarrollo científico y tecnológico en robótica, sensores, inteligencia artificial, genómica, análisis de datos, nanotecnología y realidad virtual, proporcionan una base sólida para el desarrollo de una medicina de precisión, con grandes beneficios en la prestación del cuidado correcto, al paciente adecuado, en el momento oportuno.

Esta crisis representa una oportunidad sin precedentes, que no se debe desperdiciar, para alcanzar progresos y beneficios para generaciones futuras. Esto exige un firme compromiso que asegure que los logros en regulación alcanzados no desaparezcan, que se planifiquen y realicen estudios apropiados, clarificar qué es y qué no es adecuado para la telemedicina, y que la telemedicina sea fundamental para la atención del futuro, no solo en esta crisis.

Comentario

Los autores de este artículo destacan cómo en todo el mundo la telemedicina ha sido incorporada masivamente a la atención de los pacientes, obligados por la necesidad de mantener el distanciamiento social debido a la pandemia de COVID-19.

Analizan la experiencia que estamos viviendo, los logros obtenidos con los recursos disponibles y con la precipitación de las circunstancias. Advierten de elementos de seguridad y calidad que se deben considerar e incorporar para el correcto desarrollo de la telemedicina.

Instan a que la incorporación de la telemedicina no se limite a resolver el problema actual de la asistencia a los pacientes derivado del COVID-19, sino que se aprovechen los beneficios de una herramienta útil y eficaz y que sea incorporada en la práctica habitual de la medicina del futuro, en la que las innovaciones científicas y tecnológicas proporcionan una base sólida para su uso.

Referencia:
RashidBashsur, Charles R. Doarn, Julio M. Frenk, Joseph C. Kvedar and James O. Woolliscroft. Telemedicine and the Covid-19 Pandemic, Lessonsfor de Future.Telemed J E Health. 2020 Apr 8. doi: 10.1089/tmj.2020.29040.rb. [Epubahead of print]

Comentado por: María Duran Martínez. Sección de Endocrinología y Nutrición. Hospital Universitario de Getafe. Madrid. Universidad Europea de Madrid.

Actualización: 04/05/2020